¿Por qué algunos días parece que todo nos afecta más? Una mirada, una palabra mal dicha, o incluso una pequeña torpeza puede desencadenar una avalancha
Al etiquetarlo todo como positivo o negativo perdemos la oportunidad de establecer conexiones más profundas, tanto con otras personas como con nosotros mismos.
Vivir bajo un amor hacia nuestro propio cuerpo condicional, doloroso, para el que no somos “suficientemente buenos”. O, amar mi cuerpo: agradecerlo, aceptarlo, y cuidarlo.