Permanecer mucho tiempo en una relación de pareja, parece hoy una meta difícil, si no imposible. Cosa de otros tiempos. Las chicas pasan de una desilusión a otra desde los dieciséis a los cuarenta años (después de lo cual, si aún no tienen pareja se olvidan del asunto; “o solterona o lesbiana”, que dice alguna en broma), y los chicos, aunque se sienten más facilmente presa de la red amorosa femenina, no encuentran en sus coetáneas la comprensión que querrían (y entonces siguen el modelo “multi-pareja” o el modelo “esclavo sin esperanza”).
¿Es difícil enamorarse o es difícil permancer en pareja?
