Hace unos días unos amigos me dieron la noticia de que estaban embarazados. Me llevé una gran alegría porque era algo muy deseado por ellos desde hacía tiempo. Ahora surge en mí la necesidad de manifestar esa alegría compartiéndola con ellos de alguna manera, dándoles algo a cambio.
No sé por qué se me ha ocurrido echar mano del diccionario y ver cómo define embarazo. ¡¡Puaj, qué sorpresa más desagradable!! Transcribo: “1. Impedimento, dificultad, obstáculo. 2. Estado en que se halla la hembra gestante. 3. Encogimiento, falta de soltura en los modales o en la acción”. ¿¿¡¡Cómo!!, dar vida es un impedimento, dificultad u obstáculo?? Me sentó mal leerlo, la verdad.
Ahora, tras una breve reflexión, veo que en realidad es la pura esencia de la vida: UN DESAFÍO. El mismo momento de la concepción, ese instante mágico … es un misterio: ¿Qué pasará después? ¿Esa fusión de células dará lugar a una chispa o simplemente se quedará en un mero solape de membranas? Y ahí es donde creo que las palabras impedimento, dificultad, obstáculo encajan muy bien. La incertidumbre del instante les hace un hueco en su seno porque tienen todo el derecho a esta ahí. Es la magia de la incertidumbre, da cabida a todo.
¿Y quién dice que el embrión no encuentra obstáculos? El útero debe ser un lugar fascinante. Me lo imagino marrón clarito, acolchado, con una ligera humedad en sus paredes y un rítmico y acogedor palpitar en todo él. Un sitio que te invita a latir. Un lugar también receptor de todas nuestras angustias. Un cuerpo que también puede sentirse cansado. No creo que el embrión le encuentre siempre predispuesto a acoger. A veces sí, a veces no. Cada uno tiene su propio ritmo vital. ¡¡Pero dale un poquito de calor al útero y ya verás qué expansivo y generoso se vuelve!! ¡¡Un árbol en primavera!! …
Qué razón tiene el diccionario al incluir esas dos acepciones tan opuestas de embarazo. Me ha gustado también mucho que en la segunda apareciera la palabra gestación porque siempre me ha sugerido mucha fuerza. Me parece que la asocio a las “gestas de nuestros conquistadores” (pronunciadas con una g muy fuerte y con mucho orgullo) que nos contaban en el colegio en la clase de historia. Así que el verbo gestar desde entonces me ha gustado mucho y, en mi afición por relacionarlo todo, rápidamente encontré en la misma raíz que la palabra Gestalt, hace unos años cuando empecé a conocer este tipo de psicoterapia. Por supuesto también busqué gestación. “1. Acción y efecto de gestar o gestarse. 2. Embarazo, preñez”. Rauda busco gestar. “1. Llevar y sustentar la madre en sus entrañas el fruto vivo de la concepción hasta el momento del parto. 2. Prepararse, desarrollarse o crecer sentimientos, ideas o tendencias individuales o colectivas”. ¡¡Olé!! Todo junto, qué maravilla, gestar-Gestalt-sustentar-crecer sentimientos-nacimiento-VIDA.
Mis amigos están gestando. Es emocionante. Van a ser papis. Es … “envidiante” (creo que esta palabra no existe en el diccionario, pero me da igual). Tiene que ser maravilloso sentir lo que deben estar sintiendo en estos momentos, y fuerte, porque lo estoy empezando a sentir yo. Algo parecido al éxtasis. Me alegro, me alegro mucho. ¡¡Y sigo sin saber qué regalarles!! No sé, quizá algo parecido a estas letras sea suficiente. Se las enviaré.